Sorpresa: los aguacates son una fuente de grasa y pueden hacerte perder grasa.

Decir que los aguacates son saludables es quedarse muy cortos. Un aguacate entero tiene 322 Calorías y 29 gramos de grasa, el equivalente a dos cucharadas soperas de aceite de oliva. Si crees que eso es mucha grasa, estás en el error.

Además de saber que la grasa no es el problema, has de saber que la mayor parte de la grasa del aguacate es mono insaturada. En un estudio con pacientes que tenían el colesterol alto, se comprobó que la grasa insaturada del aguacate reducía el colesterol LDL, el único del que te tienes que preocupar.

Pero ¿y si te dijera que la grasa del aguacate te puede hacer perder tallas de pantalón? En un estudio del Hospital Universitario Reina Sofía se comprobó que las dietas ricas en grasa monoinsaturada, como la del aguacate, previenen la resistencia a insulina y evitan que la grasa se acumule en la parte central del cuerpo.


El perfil de los ácidos grasos del aguacate es casi idéntico al del aceite de oliva virgen, pero además, si utilizas aceite de aguacate para cocinar, tiene un punto de humo más alto y no se descompone tan fácilmente.

Un poco de aguacate en tu ensalada facilita la absorción de los carotenoides de las verduras frescas, es decir, potencia los antioxidantes. El aguacate además contiene más de veinte vitaminas, entre ellas la vitamina K, esencial para regular la glucosa en sangre y quemar más grasa. También protege a las mitocondrias de las células de los radicales libres, disminuye el estrés oxidativo.

¿Quieres unas tostadas perfectas para el desayuno? Puedes untarlas con aguacate en lugar de la insalubre margarina.


Ir al gimnasio es solo una parte. Lo que haces después es igual de importante. Estas son las tres cosas que no puedes olvidar.

Haces deporte. Durante esa hora de actividad, sea correr, nadar o levantar pesas, tus músculos están consumiendo las reservas de glucógeno de tu cuerpo. Aumenta tu temperatura y sube tu frecuencia cardíaca. Pierdes agua a través de la sudoración y los procesos metabólicos. Las fibras musculares se rompen a causa del esfuerzo.

Nada de todo esto es malo, tu cuerpo es una máquina diseñada para hacer esfuerzos del todo tipo. Lo más importante es que después le des lo que ha perdido: agua, hidratos de carbono para reponer el glucógeno, proteínas y reposo para reconstruir los músculos. Son las tres erres que no debes olvidar.

Rehidratación

Tu cuerpo pierde agua a un ritmo acelarado durante el ejercicio, asegúrate de beber durante y sobre todo después. No esperes a tener sed.

Repostar

Después de entrenar es el momento en el que debes tomar carbohidratos, con lo que repondrás tus reservas de glucógeno. No tomes azúcar, mejor si son complejos.

Regeneración

El músculo no crece en el gimnasio, sino por la noche. Después del esfuerzo necesitas proteínas, que son el material de construcción, y dormir suficientes horas.